
El olor del pan recién horneado llenó su oficina y así recordó todo lo que ha vivido junto a ella. Victorias y pérdidas, que siempre resultaron para bien. No dudo ni un momento en dejar lo que hacía e ir a contarle cuánto la quiere con sus ojos pequeños y sonrisa de ángel. Ya ella lo esperaba con su sonrisa. La misma que lo inspiró a componer el resto de sus días.
About the author
- Writer & Software Developer interested in Unix-like systems and Linux.
Comments
Join the discussionNo comments yet. Be the first to comment.

